Al que Dios ama lo disciplina


Dios nos ama como hijos, y como tales también nos disciplina, nos corrige

Muchas veces he escuchado que Dios es amor y que no castiga. La Biblia dice en hebreos 12:6-7 “Porque el Señor al que ama, disciplina. Y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; ¿porque qué hijo es aquel quien el padre no disciplina?” Dios como único Padre soberano no solo nos ama, nos cuida, nos advierte, nos dirige, nos sostiene y nos corrige. Dios a través de Moisés, nos dio los 10 mandamientos que son parte de nuestro manual de instrucciones para poder vivir y ser agradables ante los ojos de Dios.

Comparto algunos ejemplos donde Dios disciplino a los que desobedecieron sus instrucciones. Adán y Eva desobedecieron las instrucciones de Dios cuando comieron del árbol que no debían comer. La consecuencia de tal desobediencia fue que fueron echados del paraíso, el hombre tiene que trabajar para poder sobrevivir y la mujer tendría dolores de parto. Cuando Dios le dio instrucciones a Moisés para que le hablara a la roca para que de esta brotara agua para el pueblo de hebreo y este la golpeo. Esta desobediencia le costó a Moisés el no poder entrar a la tierra prometida pero Dios en su infinita misericordia le permitió poder verla de lejos.

Otros ejemplos; la destrucción del mundo por agua cuando el pueblo se negó a arrepentirse de su maldad y Dios mando a Noé a construir un arca para salvar a su familia del diluvio. No hubo arrepentimiento, por tal razón vino la destrucción. Cuando Dios le dijo a Abraham que destruiría a Sodoma y Gomorra por su pecado. De igual forma no hubo arrepentimiento y vino la destrucción.

Sin embargo, también hay ejemplos donde Dios perdono del castigo a quienes habían pecado y sido desobedientes.  Dios perdono a Nínive de una destrucción cuando envió a Jonás a predicarles arrepentimiento. Jonás no obedeció a Dios en llevar el mensaje a Nínive y fue castigado cuando un pez gigante se lo trago y estuvo dentro del pez hasta que Dios le quito el castigo y luego fue a Nínive a cumplir su encomienda. Jesús salvo a una mujer de ser apedreada por adulterio. Dios perdono a Saúl de su persecución a los cristianos y lo convirtió en un mensajero de su palabra. Jesús perdono a todos los que le hicieron daño y que lo llevaron a su muerte. Y existen muchos ejemplos más en la Biblia donde vemos a un Dios que castiga y que perdona, pero lo hace porque nos ama y porque quiere lo mejor para nosotros.

Dios siempre nos advierte sobre las consecuencias de no obedecerle. Como todo padre que corrige a su hijo, así es Dios para con nosotros. En Mateo 24, Jesús nos advierte sobre cómo será el fin de los tiempos y basta con solamente ver a nuestro alrededor y las noticias, para poder entender que todo lo que está escrito se está cumpliendo. Dios nos ama y nos advierte sobre lo que ha de acontecer. Incluso nos advierte en su palabra que en el mundo sufriremos aflicción pero que El estará con nosotros.

Es tiempo de hacer una evaluación de nuestras vidas. ¿Estamos viviendo bajo la voluntad de Dios? ¿Cuáles son nuestras prioridades? ¿Cuáles son nuestras fortalezas? ¿Cuáles son nuestras debilidades? ¿Cuáles son nuestras oportunidades y cuáles son nuestras amenazas? Así es como evaluamos en el mundo de los negocios. No hay ninguna diferencia entre cómo hacemos negocios y como nos relacionamos con Dios. Se gana, se pierde. Sabemos que cuando hacemos malos movimientos hay consecuencias y tenemos un plan B para poder resolver y continuar.

Evalúa tu vida. Mira todo lo que Dios te ha dado. Mira todo de lo que Dios te ha librado. ¿Acaso somos merecedores de tal misericordia? ¿No nos da Dios lo que necesitamos y no lo que merecemos? ¿Si Dios nos diera lo que merecemos, que sería de nuestras vidas? Por su amor y su misericordia es que estamos todavía aquí. Démosle gracias a Dios por TODO y pidámosle